La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró firmemente que no existe justificación alguna para un incremento en el precio de la tortilla. Argumentó que el costo del maíz, insumo fundamental para este producto básico, se encuentra en los niveles más bajos de los últimos años, desestimando así cualquier pretensión de ajustar al alza su valor en el mercado.
En el marco de esta preocupación por la economía familiar, Sheinbaum anunció que durante la presente semana se llevarán a cabo encuentros con los diversos sectores participantes en el Paquete contra la Inflación y Carestía (Pacic). El objetivo primordial de estas reuniones es analizar la situación actual de los precios de los productos básicos y articular estrategias que permitan frenar el avance de la inflación.
La mandataria subrayó la existencia de una notable disparidad en los precios de diversos alimentos. Puso como ejemplo el jitomate, cuyo costo puede variar significativamente entre una tienda del Issste y una cadena comercial grande, reflejando una volatilidad que afecta directamente el poder adquisitivo de los ciudadanos. Por ello, reiteró el compromiso de su administración de implementar todas las medidas necesarias para contener la inflación.
Al abordar temas de política económica más amplios, la Presidenta mencionó que, por el momento, no se ha considerado la necesidad de una reforma fiscal adicional. No obstante, hizo hincapié en una de las acciones fiscales más relevantes del sexenio anterior, la cual fue la prohibición de la condonación de impuestos.
Esta medida, implementada durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, ha demostrado ser fundamental. Gracias a ella, se logró una recaudación de seis billones de pesos en 2025, de los cuales un billón ha sido destinado a fortalecer los programas sociales, beneficiando directamente a los sectores más vulnerables de la población.
Sheinbaum enfatizó que, en México, los resultados de estas políticas fiscales y sociales se han traducido no solo en una reducción significativa de la pobreza, sino también en una disminución de la desigualdad social, cimentadas en la no condonación de impuestos, la implementación de programas de bienestar y una política salarial favorable.
Finalmente, al ser cuestionada sobre la posibilidad de establecer un impuesto adicional a las grandes fortunas en México, la presidenta se limitó a comentar que es una propuesta que podría ser objeto de estudio y análisis en el futuro.





