Nombran a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo

La Asamblea de Expertos de Irán nombró a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo del país tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, ocurrida durante ataques aéreos atribuidos a Estados Unidos e Israel.

Con esta decisión, considerada histórica y polémica, la República Islámica entra de facto en una dinámica de sucesión familiar que muchos iraníes creían imposible desde el triunfo de la Revolución iraní de 1979, que derrocó a la monarquía del sha y prometía evitar un sistema dinástico.

Nacido en 1969, Mojtaba Jamenei recibió formación religiosa al igual que sus hermanos, aunque nunca alcanzó el rango de muytahid, nivel avanzado de jurisprudencia islámica que numerosos sectores conservadores consideran indispensable para ejercer como líder supremo.

Durante años, Mojtaba mantuvo un perfil público bajo, pero analistas y observadores del sistema político iraní lo señalan como una figura clave detrás de las decisiones del poder.

Desde la oficina de su padre cultivó fuertes vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y con las redes económicas que sostienen al régimen, lo que consolidó su influencia dentro de la élite gobernante.

Su nombre comenzó a mencionarse con mayor fuerza como posible sucesor en la última década. En 2021 incluso circularon en redes sociales imágenes de simpatizantes distribuyendo carteles en calles de Teherán que lo promovían abiertamente como próximo líder.

Algunos analistas también sostienen que jugó un papel clave en el ascenso político del expresidente Mahmud Ahmadineyad, especialmente durante las elecciones presidenciales de 2005, cuando habría movilizado redes cercanas a la Guardia Revolucionaria para impulsar su candidatura.

Mojtaba Jamenei fue sancionado por Estados Unidos en 2019, cuando el Departamento del Tesoro lo acusó de colaborar con altos mandos de la Guardia Revolucionaria para promover lo que describió como las “ambiciones regionales desestabilizadoras y los objetivos internos opresivos” de su padre.

La crisis familiar también se agravó tras el ataque que mató a Alí Jamenei, en el que murieron varios de sus familiares cercanos, entre ellos una hija, un nieto, una nuera y un yerno del ayatolá. Días después, la esposa del fallecido líder supremo y madre de Mojtaba también murió a causa de las heridas, según medios estatales iraníes.