Los sismos en Turquía/Siria y en Marruecos

En la madrugada del 6 de febrero, el sureste de Turquía y una parte de Siria fueron azotados por uno de los sismos más mortíferos en cien años.

La sacudida de magnitud 7.8, seguida de otra nueve horas después, dejó al menos 56,000 muertos, casi 6,000 de ellos en el lado sirio.

Las imágenes de la catástrofe dieron la vuelta al mundo: un padre que agarra la mano de su hija de 15 años, sepultada bajo los escombros en Turquía, o un recién nacido salvado de milagro en Siria, con el cordón umbilical todavía vinculado a su difunta madre.

El 8 de septiembre se registró otro sismo mortífero en Marruecos, cuando una violenta sacudida de magnitud estimada entre 6.8 y 7 golpeó la región de Marrakech.

Este fue el más fuerte jamás registrado en Marruecos y dejó casi 3,000 muertos y más de 5.600 heridos.

La sacudida dañó unos 60,000 hogares en cerca de 3,000 aldeas del Alto Atlas y sus alrededores, algunas de muy difícil acceso.