EE.UU. intercepta un barco iraní que intentaba romper su bloqueo en el golfo de Omán y Teherán anuncia represalias

Las fuerzas navales de Estados Unidos han interceptado un buque de bandera iraní en el golfo de Omán, al intentar este romper un bloqueo establecido por Washington. El incidente, que ha provocado una fuerte condena por parte de Teherán, escala aún más las tensiones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

Según declaraciones del presidente Donald Trump, el buque identificado como Touska recibió múltiples advertencias para detenerse. Sin embargo, al ignorar las órdenes, la Armada estadounidense procedió a inmovilizarlo, provocando daños en su sala de máquinas. La embarcación se encuentra ahora bajo control de EE.UU., mientras sus marines examinan la carga a bordo.

En respuesta, el alto mando militar iraní calificó la acción como una «violación del alto el fuego» y un «acto de piratería armada». Teherán afirmó que sus sistemas de navegación fueron inutilizados por el fuego estadounidense y ha prometido una «pronta respuesta» y «represalias» por lo sucedido en las aguas del mar de Omán.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) corroboró los detalles de la captura, difundiendo imágenes que, según ellos, muestran al destructor Spruance emitiendo advertencias por radio al Touska. La operación culminó con el fuego directo a los motores del barco iraní, inutilizándolos y forzando su detención.

Este suceso revive la preocupación en torno a la navegación en el estrecho de Ormuz, un corredor vital por donde transita aproximadamente el 20% del crudo global. Tras el intento de Irán de bloquear el paso en respuesta a acciones conjuntas de EE.UU. e Israel, Washington había impuesto su propio bloqueo, amenazando con interceptar cualquier buque proveniente de puertos iraníes.

Los datos de tráfico marítimo indican que el Touska partió de Malasia el 12 de abril con destino al golfo de Omán. Su trayectoria lo llevó cerca del puerto iraní de Chabahar antes de ser interceptado, detenido y, finalmente, dar la vuelta en un giro abrupto.

Paralelamente a la escalada militar, el presidente Trump había anunciado el envío de una delegación a Pakistán para reanudar negociaciones con Irán. Sin embargo, Teherán ha manifestado que no tiene planes de participar, citando el «bloqueo naval, la violación del alto el fuego y la retórica amenazante» de Estados Unidos como obstáculos para cualquier diálogo.

La semana se perfila como crucial, pues el alto el fuego mediado por Pakistán expira el 22 de abril. Trump ha intensificado sus advertencias, reiterando que si Irán no llega a un acuerdo, Estados Unidos «destruirá los puentes y las centrales energéticas» del país persa, elevando la tensión a niveles críticos.